Montevideo, una escapada ideal en primavera

Por Luis Giannini

luiggigiannini@hotmail.com

Las personas que viajan por el mundo y recorren las grandes ciudades capitales, observan que todas ellas poseen símbolos, íconos que las identifican. Son monumentos representativos que homenajean a los habitantes nativos, a pioneros, inmigrantes, sus héroes y próceres. Recuerdan a mujeres, hombres y sucesos que dejaron una huella imborrable. La historia de los pueblos, en definitiva, que esas esculturas eternizan. Algunos son inmemoriales, tan antiguos que ni siquiera se sabe exactamente cuándo fueron construidos. Al contemplarlos, en esos destinos turísticos internacionales, los viajeros tienen la oportunidad de vivir experiencias que apuntarán brevemente en su imaginación, esa facultad que el alma se reserva para acopiar hechos reales o ideales. En Montevideo, capital de la República Oriental del Uruguay, los visitantes apreciarán durante su estadía muchos de ellos. Signos, señales orientadas a rememorar un pasado que mantiene erguido el orgullo en el cual se reconocen los habitantes allende el Río de la Plata. Frente a un espejo que devuelve un rostro terso, alegre, resplandeciente, Montevideo camina lenta, nostálgica, romántica. A espaldas del puerto y la bahía montevideana, ya se advierte el ritmo parsimonioso, tranquilo. Imposible no rendirse unos minutos al ritual del café y la conversación amena. En la denominada Ciudad Vieja, parte principal del casco histórico y el lugar donde empieza a apreciarse la arquitectura local, en Ituzaingó y 25 de Mayo, se encuentra el Café Brasilero. Allí, diferentes universos de modernidad y bohemia entrelazan sus manos tratando de detener aunque sea momentáneamente el avance vertiginoso del siglo XXI. Unas fotografías de Gardel junto a los escritores Mario Benedetti y Eduardo Galeano saludan desde las paredes revestidas de madera decoradas con cuadros, láminas, recortes de diarios y fotografías de personalidades que han concurrido al espacio de este emblema gastronómico y cultural uruguayo, inaugurado durante el transcurso del año 1877 y que seguramente los inspiró más de una vez. El local aún conserva la fisonomía intacta de su fundación y como bien se apunta en su página web, el Café Brasilero es pasado, presente y futuro del corazón de esta ciudad portuaria por naturaleza. Casualmente un delicioso café rinde honor al autor del “Libro de los abrazos” y a su tradicional presencia en el lugar. Se denomina “Eduardo Galeano” y junto a “La Gaditana”, una bebida que contiene entre sus ingredientes coñac con naranja, están entre los preferidos de los habitués.

“Descubrí Montevideo”

En la parada 0, frente al Puerto y al Ministerio de Turismo y Deporte (calle 25 de Agosto de 1825 s/n casi esquina Yacaré), un contingente de turistas aguarda que se produzca la partida del bus turístico “Descubrí Montevideo”. Un pintor ambulante distrae la atención de un par de ellos que lo observan mientras se acomoda no muy cerca de una mujer sentada con las piernas estiradas sobre el suelo. Delante de un pórtico, evidencia que sus cualidades y atractivos no han disminuido con los años, simplemente han desaparecido. El joven artista llevará al lienzo esa enigmática figura, por lo que concentrado, prepara entonces sus lápices mientras el bus parte hacia los lugares emblemáticos montevideanos. El colorido micro realiza un City Tour en cuyo recorrido es posible contemplar los sitios y monumentos más representativos de la ciudad. Además de trasladarse de un punto turístico a otro en 12 paradas más una especial, guías especializados brindan información en varios idiomas y se exhiben imágenes sobre el lugar visitado. Ciudad Vieja (Juncal y Sarandí). Explanada Municipal. Palacio Legislativo. Parque Prado, Jardín Botánico (frente al Centro Cultural “La Casita”). Terminal Tres Cruces (Goes, entre Bvar. Artigas y Ferrer Serra). Estadio de Fútbol Centenario. Montevideo Shopping. Punta Carretas Shopping. Parque Rodó (Rambla Wilson y J. Requena) son algunos de los sitios donde subirse que los domingos agrega una parada frente a la Biblioteca Nacional (18 de Julio y Tristán Narvaja).

Un mate sin jaque

La Avenida 18 de Julio, la principal calle de la ciudad de Montevideo, fue conocida como el Camino Real en los tiempos de la colonia y era la vía principal de acceso a una ciudad amurallada, vestigios de los tiempos en que la Argentina, Brasil e Inglaterra se disputaban el dominio del Río de la Plata. Por las veredas de la “dieciocho”, como simplemente le dicen los montevideanos, varias personas caminan portando un termo y tomando mate. Algunas lo hacen mientras aguardan en la entrada a un comercio u oficina o en la parada del ómnibus. Es una costumbre muy difundida ingerir esa bebida caliente y un hábito social de los uruguayos. Se levantan diariamente y toman mate, marchan hacia el trabajo o el estudio con el equipo bajo el brazo. Aunque para muchos suene conocido, el termo mantiene el agua caliente y en el mate (calabaza así denominada) van la yerba y la bombilla, de la cual se sorbe la infusión. Su preparación así como también cebar el mate constituyen un verdadero ritual. La yerba mate se obtiene de las hojas de Ilex Paraguyensis. Los indios tupí-guaraníes la utilizaron con fines medicinales, terapéutica que no perdió vigencia ya que actualmente también se le adjudican propiedades anticancerígenas. Más adelante, los gauchos la adoptaron como bebida tradicional y el Uruguay es hoy el país más matero del mundo. Uruguayo, termo y mate transitan juntos por la 18 de Julio que se extiende unos 3 kilómetros aproximadamente, desde su inicio en la Plaza Independencia, hasta el Bulevar Artigas, en el barrio Tres Cruces, donde se halla erigido el Obelisco a los Constituyentes. Montevideo era una ciudad fortificada en la época colonial. En el casco histórico, llaman la atención las fachadas de los edificios, las placas en los monumentos, la iluminación de las calles con sus luces y sombras. La Puerta de la Ciudadela marca hoy la entrada a la Ciudad Vieja a través de la calle Sarandí. Una visita guiada, De Cubo a Cubo-Museo de las Migraciones, efectúa un paseo didáctico que recrea un tramo de la ciudad como la vivían los antiguos habitantes de la colonia, siguiendo los rastros de la muralla que la rodeaba. El recorrido parte de la rambla portuaria, en las Bóvedas, el arsenal de la época, hoy reconstruido y luego atraviesa la Ciudad Vieja de una costa a la otra, o en términos históricos, del cubo o torreón del norte al del sur, aquellos baluartes fortificados que protegían de los invasores. Se hacen sucesivas paradas donde pueden verse restos de la muralla. En la principal, en la sede de la entidad Al pie de la Muralla, convidan con un trago obtenido de la mezcla de vino espumoso dulce y vino blanco seco: el Medio y medio uruguayo. Su origen se remonta a la apertura del restaurante Roldós, en 1888, en el Mercado del Puerto. Allí se elaboró durante años en forma artesanal. En los bares populares se conoce como Medio y medio a la mezcla de caña con vermú blanco. No sólo por los brindis, valga la sinceridad, vale la pena este paseo. Su guía, un reputado profesor de Historia que apela a su megáfono, tiene mucho humor y buena onda al igual que los integrantes de una cuerda de tambores vestidos de época. Música y anécdotas que muestran el pasado menos conocido montevideano en un recorrido a través de los sentidos para revisitar el pasado y resignificar el presente.

Fútbol color celeste

La relación dentro de un grupo de personas se construye a partir de situaciones y experiencias compartidas. Se consolida, se enriquece y trasciende cuando se valora la esencia del prójimo real, con sus claroscuros. Mucho de esto debe aflorar por este país de casi tres millones y medio de habitantes ya que atesora en las vidrieras de la capital montevideana dos copas mundiales de fútbol, dos trofeos olímpicos y es el máximo conquistador de Copas América. A ello le agrega ocho copas Libertadores y seis intercontinentales a nivel de clubes. El templo mayor del fútbol uruguayo es el mítico Estadio Centenario. Fue inaugurado en 1930 con la realización del primer mundial. Llegaron a la final, el 30 de julio, los seleccionados rioplatenses. La Celeste oriental venció a la Argentina 4-2 y se consagró campeón. El recinto tiene capacidad para 60.000 espectadores. Debajo de la torre de los homenajes del estadio, sobre la tribuna Olímpica, funciona el Museo del Fútbol y un mirador turístico. Declarado por la FIFA Monumento Histórico, está ubicado en el corazón del Parque Batlle, el pulmón de la ciudad por sus 60 hectáreas de extensión en las que conviven árboles autóctonos y exóticos con una gran cantidad de esculturas e instalaciones deportivas. Un pequeño grupo de jóvenes entusiastas constituyeron una asociación que ofrece tours tanto al museo como al estadio a presenciar un partido. Además, acompañan a las sedes de los clubes Nacional y Peñarol, máximos exponentes de la cultura futbolera uruguaya. Como sostienen los superfanáticos de Futboltours, no hay que irse de Montevideo sin conocer ¡Uruguay, donde comenzó a escribirse la historia grande del fútbol!

La Macarena

Pocos kilómetros al oeste de Montevideo, en la zona de Rincón de Melilla, se halla La Macarena (Al final del Humedal), un espacio temático de biodiversidad y producción ubicado en un escenario agreste a tan solo unos veinte minutos del centro de la ciudad. El lugar se caracteriza por tener los humedales salinos más extensos e importantes de la costa uruguaya y gran variedad de especies vegetales, peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos. Mientras se adquieren conocimientos sobre la amortiguación a las inundaciones, el mantenimiento del ciclo hidrológico natural, el filtrado natural de contaminantes y sólidos que equilibran el sistema, La Macarena ofrece divertidas excursiones en jeep o en una zorra acondicionada, recorridos por las plantaciones y avistamiento de aves y animales autóctonos, donde la “Garza Mora” se lleva las palmas. Es una embarcación de motor, con capacidad para 8 a 10 personas que recorre las cañadas y arroyos del humedal profundo y brinda la oportunidad de conocer y sacar provecho de un sitio diferente, infrecuente. En noviembre, cuando está finalizando la temporada de arándanos hay autocosecha de estos pequeños y deliciosos frutos. Seis toneladas al año se exportan a Europa (principalmente a Holanda, España y Alemania). Los mejores arándanos son los que están bien redonditos y morados, de un azul por demás intenso. La propuesta está pensada para pasar una linda jornada con una visita guiada a la plantación, donde se puede ver cómo es el proceso productivo de los arándanos. Es genial para ir con chicos, ya que hay juegos y espacios para que corran a gusto.

Allá en Carrasco

Si de repente uno camina sin rumbo por Montevideo hallará algo intangible, de esas cosas que no siempre se perciben en los viajes: el trato de las personas. Los residentes de esta ciudad cautivan con su respeto, sus modos. No muy demostrativos en su aparente frialdad resulta ser una amabilidad no casual en esta capital política y económica del Uruguay. Frente al mar, en uno de los tramos más bellos y pintorescos de la Rambla, es posible tanto alojarse así como también saborear un tradicional, típico filete de carne de cordero acompañado por un corpóreo y violáceo tannat, vino insignia, patrimonio nacional para los orientales. El hotel Cottage, ubicado en la calle Miraflores 1360, en pleno barrio residencial de Carrasco, cálido y tranquilo, brinda servicios de nivel con suites que incluyen bañeras con hidromasaje y habitaciones superiores con vistas a la playa. Luego de un excelente desayuno continental, resulta un deleite desde allí emprender una saludable caminata. La cinta costera hasta el puerto se extiende unos 15 kilómetros, lo que permite disfrutar del paseo hasta que los músculos digan basta. Otra opción es recorrer la avenida Arocena, la principal de Carrasco, que junto con sus calles aledañas constituye una distracción interesante ya que alberga comercios de todo tipo como restaurantes, heladerías, tiendas de ropa, galerías de compras, supermercados y bancos, entre otros. Es importante destacar que el Cottage pertenece a Empresas Transoceánicas, que en este rubro cuenta también con su homónimo ubicado en el puerto del Buceo, a pocos metros de la rambla y a una cuadra del centro financiero de las torres del World Trade Center; además de los hoteles Termas de Puyehue, Termas Aguas Calientes, Alto Atacama y Hangaroa, todos ellos en Chile.

Mitad argentino, mitad uruguayo

En todas partes cuando alguien dice “voy a la feria”, su interlocutor entiende perfectamente que se dirige a un mercado poco o mucho más importante de lo común, dependiendo de su tamaño. Las ferias se realizan casi siempre en un paraje público determinados días de la semana y es ahí donde los feriantes levantan sus puestos y ofrecen las mercaderías. Montevideo se caracteriza por la innumerable cantidad de ferias pero la más grande y popular tiene lugar los domingos por la mañana, sobre la calle Tristán Narvaja. De esa arteria tomó su nombre una de las más tradicionales postales locales. A principios del siglo pasado, la feria de Tristán Narvaja comenzó comercializando frutas y verduras pero rápidamente, como suele suceder, se fue diversificando y extendiendo, hasta convertirse en uno de los paseos más característicos de la capital. ¿El porqué de su nombre? Tristán Narvaja fue un argentino, nacido en Córdoba el 17 de marzo de 1819, que estudió Teología y Jurisprudencia en Buenos Aires y hacia finales de 1849 llegó a Montevideo, donde revalidó su título de Doctor en Jurisprudencia y se recibió de abogado. Poco antes del Sitio Grande, regresó a Buenos Aires y siguió su recorrido por Bolivia y algunas provincias andinas argentinas hasta erradicarse en Chile. En 1843 volvió a Montevideo y comenzó a ejercer su profesión, publicó obras jurídicas y en 1855 se incorporó a la Facultad de Jurisprudencia como profesor de Derecho Civil, cátedra que ejerció hasta 1872, año en el que integró el Tribunal Superior de Justicia. Tristán Narvaja redactó nada más y nada menos que el Código Civil Uruguayo, fue autor del Código de Minería y contribuyó de forma sustancial a la corrección del Código de Comercio que había sido preparado por el Dr. Eduardo Acevedo. Además redactó numerosas obras y leyes como gran impulsor que fue de la legislación para que Uruguay se pudiera consolidar como Estado independiente. La arteria que le rinde homenaje y cobija la feria comienza en la Universidad de la República, en la Av. 18 de Julio, y tiene varias cuadras de largo. A partir de las 9 y hasta alrededor de las 16, Tristán Narvaja se convierte en la calle más concurrida de Montevideo. Los puestos se hallan sobre el asfalto alrededor de varias manzanas, las que también concentran comercios como librerías y anticuarios en locales reciclados. Una amplia diversidad de objetos y productos, la convirtieron en un gigantesco “mercado de pulgas”, donde se puede hallar tanto una antigüedad valiosa como una fruta de estación o un perrito deseoso de que alguien lo adopte como mascota. Una pareja ofrece artesanías frente a un puesto de baratijas inimaginable. El vendedor colgó un simpático banderín: “No martiricen a un hombre viejo, compren alguna chuchería”. Hay de todo, hasta tallarines para el almuerzo, celulares, revistas, cd’s, casetes, discos de pasta, antiguas reliquias, adornos, repuestos, juegos, muebles. ¿Alguien da más? Se la recorre tranquilo, sin problemas. Tristán Narvaja, un paseo típico de la ciudad.

Cultura, historia, museos

La visita a una ciudad incluye sin duda acudir a alguno de sus museos. Videos, exposiciones, representaciones, narraciones, entre muchas actividades atractivas, conllevan la pretensión de conocer un poco más acerca de la historia y la cultura de los pueblos. Es que los museos son espacios donde se exhiben objetos a los que se adjudica cierto valor histórico o artístico, por lo general por temas, antigüedad, lugar de origen. El visitante desarrolla en ellos la capacidad de observación e interpretación y obtiene una percepción más clara acerca de lo ocurrido en épocas pasadas. Por iniciativa del sector de Turismo, la intendencia montevideana difunde una alternativa interesante: el Pase Museos. MAPI-Museo de Arte Precolombino e Indígena, Museo del Carnaval, Museo Gurvich y Museo Torres García integran el mismo, ofreciendo una mirada distinta, centrada en la historia de los edificios y de los personajes vinculados con estas cuatro instituciones culturales emblemáticas. También en la vieja casa de gobierno en la Plaza Independencia, el Palacio Estévez, puede visitarse de lunes a viernes, el museo inaugurado en 1999, que recorre la historia desde la jura de la Constitución de 1830 de quienes han sido presidentes electos por los uruguayos. El gran acervo del museo viene del depósito del Museo Histórico Nacional y de familias descendientes de presidentes que donaron objetos. En la muestra planeada como un recorrido por las distintas épocas del país, hay animaciones que reproducen la división política uruguaya, desde los nueve departamentos originales (por eso las nueve franjas de la bandera) hasta los diecinueve de hoy. Varios videos, algunos con imágenes históricas y otros especialmente creados para el museo, pueden ser vistos en el recorrido.

El candombe del chivito

El barrio de Pocitos presenta la concentración demográfica montevideana de nivel más alto. Allí se llevan a cabo campeonatos deportivos internacionales de fútbol, hándbol, rugby y otras modalidades. Montevideo+Paseos ofrecen e invitan a caminar por Pocitos durante 1 hora y 45 minutos y, a su vez, viajar en el tiempo más de un siglo a través del paisaje arquitectónico, con un relato que hilvana lugares y personas con historias y anécdotas. El recorrido se inicia en la Plaza Gomensoro, que surgió con el barrio y ha mantenido su imagen como punto emblemático de Pocitos y remanso en la Rambla. Este paseo por la historia comprende desde las residencias señoriales de veraneo del Pocitos balneario de comienzos del siglo XX, llamado el Biarritz de Sudamérica, pasando por las décadas del 20 y el 30, cuando se consolidaba como barrio de residencia permanente, con casas pintorescas y rincones acogedores, hasta la proliferación de edificios en altura de los últimos 60 años. No es posible cerrar esta expedición por la memoria y las semblanzas de una de las zonas más populosas y pujantes de Montevideo, sin probar el chivito, sándwich made in Uruguay, en un bar cerca de la Rambla, uno de los mayores espacios de costa socializada del mundo, como está escrito en una servilletita debajo del plato. Esta opción gastronómica, el chivito uruguayo, está compuesta por lomo vacuno salteado, lechuga, tomate, huevo duro, morrón, mayonesa, jamón, panceta, queso mozzarella y además viene acompañado por una porción de papas fritas. Claro que en la carta de los bares y restaurantes hay múltiples variantes para elegir. Pocitos se halla sobre la costa del Río de la Plata y tomó su nombre de la época en que las lavanderas aprovechaban las arenas limpias para lavar la ropa, haciendo pozos. En su costanera, muchos turistas y locales caminan, pasean o practican deportes. Tanto de día como durante su entretenida e interesante vida nocturna. Al igual que hacia el otro lado, la zona del puerto y la Ciudad Vieja. Aguardan allí espectáculos de candombe. Ya antes de dar vuelta una esquina se alcanzarán a oír la música de los tambores. Chico, repique y piano, los tres tamaños suenan de mano de concentrados ejecutantes. La gente baila, se divierte. En la segunda mitad del siglo XVIII el puerto de Montevideo era puerta de entrada de africanos esclavizados hacia el Virreinato del Río de la Plata. Al final de ese siglo más del treinta por ciento de la población montevideana era de descendencia africana. En sus horas de libertad acudían a los ritos de su antigua tierra. La palabra candombe data del año 1830 y actualmente este ritmo muy vivo y popular se practica mucho los fines de semana y días feriados alrededor de las casas antiguas, calles y veredas angostas que caracterizan los barrios Sur y Palermo, sede de los afrouruguayos. Declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2009, la música del candombe está conectada a las viejas raíces y la tradición de hacer la ronda de los tambores especialmente alrededor del fuego. En los carnavales se luce como una de las principales atracciones en las Llamadas, el desfile característico local.

Montevideo, una ciudad cosmopolita, ideal para recorrerla todo el año, especialmente en una escapada de primavera.

 Más información

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Tel. 0598 27118963

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Café Brasilero. Ituzaingó y 25 de Mayo, Ciudad Vieja

Tel. 0598 29172035

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Bar Facal. Av. 18 de Julio y Paseo Yi

Tel. 0598 29087741

www.facal.com.uy

City Tour en Bus Turístico “Descubrí Montevideo”. Se accede mediante tarjetas STM precargadas, que pueden obtenerse en agencias, hoteles y terminales de ómnibus o puestos del Bus Turístico (en el Mercado del Puerto, la Intendencia de Montevideo, el Aeropuerto o la Plaza Independencia).

www.turisuy.com

Recorrido de museos de fútbol “Donde se escribe la historia”: visita el estadio Centenario y los clubes Peñarol y Nacional, y partidos del campeonato uruguayo.

www.futboltours.com.uy

Bodegas. Visitas guiadas por las instalaciones de las bodegas, con degustaciones de vinos, tablas de quesos y fiambres, o almuerzos. Se recomienda consultar previamente y con anticipación sobre costos, detalles, agenda y los días de atención al público.

Bodega Bouza. Cno. de la Redención 7658 bis 12500.

Tel.: 0598 23237491. Restaurante: 0598 23234030.

www.bodegabouza.com

Bodega Casa Grande. Interbalnearia Km 23,900, Camino de los Horneros, Canelones

Tel.: 0598 99120862

www.vinoscasagrande.com

Pase Museo. Se ingresa en los museos Torres García, Gurvich, de Arte Precolombino e Indígena y del Carnaval. El Pase se puede adquirir en cualquiera de los museos. Torres García (Peatonal Sarandí 683). De Arte Precolombino e Indígena (MAPI) (25 de Mayo 279). Museo del Carnaval (Rambla 25 de Agosto 218). Museo Gurvich (Ituzaingó 1377).

La Macarena (Al final del Humedal). Camino Paja Brava 1915, Rincón de Melilla

Tel. Cel. 0598 91660013/99598422

www.alfinaldelhumedal.com

Webs

www.uruguaynatural.com

www.descubrimontevideo.uy

www.turismo.gub.uy

www.montevideo.gub.uy

www.alpiedelamuralla.com

www.welcomeuruguay.com

 

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